viernes, 16 de enero de 2015

CITAS [3!] El cuento de la Criada

Tengo muy abandonada esta sección (en tres años la he hecho tres veces contando ésta, si eso no es abandono...), pero es que nunca me acuerdo de escribir las citas que tengo apuntadas en mil libretas.

Esta vez las citas son del libro El cuento de la criada de Margaret Atwood, del que hice la reseña a principios de año (aunque me lo leí en diciembre y por eso no entra en el reto). Un libro muy guay, muy chulo y con una película noventera que tengo pendiente.

Algunas de las citas que he puesto son un poco extreme, pero me gustan porque me hacen pensar (o simplemente porque me hacen gracia, como la primera). La verdad es que el libro tenía más momentos de pensar, pero no caí en subrayarlos para la sección porque vivo en la inopia. Tendría que ponerme como nuevo reto de año nuevo (¿se puede seguir felicitando el año a estas alturas?) actualizar el resto de secciones del blog ahora que estoy on fire y me paso el día en él (aunque sea entre las sombras). Y ya que hablamos del blog, os recuerdo que quedan 20 días para votar en la encuesta del aniversario. Si no os gusta ninguna de las opciones que yo propuse (y que no puedo editar porque soy gilipollas y no sabía que lo que escribes, ahí se queda pa' siempre), añadidlas en los comentarios de la entrada. ¡Iluminadme con vuestra maldad!

El cuento de la criada, de Margaret Atwood

# Un hombre es simplemente el instrumento de una mujer para hacer otras mujeres.

# [...] nunca estarás tan atado como una mujer a la tentación de perdonar a un hombre. Es difícil resistirse, créeme. Pero recuerda que el perdón también es un signo de poder. Implorarlo es un signo de poder, y negarlo o concederlo es un signo de poder, tal vez el más grande.

# Nolite te bastardes carborundorum. [No dejes que los bastardos te carbonicen.]

# Cuanto más creíamos en el Amor abstracto y total, más difícil nos resultaba amar al hombre que teníamos a nuestro lado. Siempre esperábamos una encarnación. Esa palabra, hecha carne. Y en ocasiones ocurría, por una vez. Esa clase de amor viene y se va y después es difícil recordarlo, como el dolor. Un día mirabas a ese hombre y pensabas Te amé, y lo pensabas en tiempo pasado, y te sentías maravillada porque haberlo hecho era una tontería, algo sorprendente y precario; [...].

# Desearía no sentir vergüenza. Me gustaría ser una descarada. Me gustaría ser ignorante. Entonces no sabría lo ignorante que soy.

# Yo cuento, luego tú existes.

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