jueves, 1 de enero de 2015

"El cuento de la Criada", de Margaret Atwood

4'5 - Me ha encantado
Si he descubierto este libro, ha sido gracias a un grupo de Goodreads en el que me apunté. Tienen un club de lectura en el que cada mes se vota entre todos/as la nueva lectura, y yo voté éste sin saber de qué iba con tal de que no saliesen Los Pilares de la Tierra (que al final ha salido como lectura para el mes siguiente, así que todos mis esfuerzos a la mierda).

El cuento de la Criada es una distopía, pero de las de verdad (no como Divergente, que yo todavía no sé lo qué es, a parte de un sinsentido continuo). Una distopía de esas en las que la gente las pasa putas canutas y casi no puede hacer nada para evitarlo. Una distopía en la que el protagonista no está destinado/a a salvar a la humanidad de ese calvario. Un bálsamo para mi alma entre tanto mártir héroe juvenil americano.
Encontrar libros así te hacen recuperar la fe en la humanidad
(y en las distopías).
A mí el libro me ha encantado. Margaret Atwood tiene una forma de escribir muy... Bella, podría decir. Muy suave y delicada (o al menos esa es la sensación que me ha transmitido). La protagonista es la misma narradora, y te hacía sentir hasta el roce de la ropa que se ponía con sus descripciones. Parecía muy real y cercano en el tiempo a pesar de estar escrito en los años ochenta.

La sociedad creada por Margaret Atwood es una putada si eres mujer, hablando en plata. Bajo la apariencia de un matriarcado, se esconde una sociedad machista donde las mujeres son sus propias carceleras (oh, wait!). Admiro inmensamente a la protagonista por tener tanto aguante. Yo me habría colgado del primer pino que hubiese tenido a mano si fuese una Criada. Por si no os habéis enterado muy bien con la sinopsis, una Criada es una mujer destinada simple y llanamente a parir niños/as, ya está. Como si fuese un horno. Parecido a lo de los vientres de alquiler sólo que sin que nadie te pida permiso. Lo haces porque Dios te puso con ese propósito en la vida y te callas. Vamos, como la nuestra si gobernase el Opus Dei o alguna secta religiosa de esas que abundan en Estados Unidos.
Si alguna vez llega a pasar eso, matadme, por favor.
La protagonista no ha sido el único personaje que me ha robado el corazón. Probablemente, su madre (creo que no se menciona su nombre en toda la novela) y su amiga Moira sea quienes más me gustan por ser más radicales con sus ideas feministas y actos. En general, los personajes femeninos me han encantado, hasta las malas. Personajes masculinos relevantes para la trama hay pocos, básicamente Nick y el Comandante. Este último me sorprendió al final. Esperaba que fuese mucho peor persona, pero eso no quita que me resultase un hombre desagradable en general.

Lo único que he odiado a muerte en el libro ha sido el final. Odio los finales abiertos. Odio no saber qué pasa con los protagonistas. SPOILER Odio no saber si la protagonista se salvó o no, si fue Nick quien la ayudó, si pudo rescatar a su hija, si Luke está muerto; ¡qué desesperación! FIN SPOILER. Que sí, hay un epílogo, pero no esclarece gran cosa. Me topé con un final abierto por primera vez en mi vida en Betsabé nunca duerme y desde entonces les cogí asco. Quedarme con ese regomello interior de que no sabes qué le va a pasar a esos personajes a los que les has acabado cogiendo cariño me revienta.
Me matan.
En conjunto, me ha encantado. Me ha resultado fácil de leer y muy bonito. Puede parecer un poco lento porque la protagonista sólo relata su día a día, sin grandes rebeliones ni luchas, pero a mí no se me ha hecho pesado. Si os gustan las distopías, ésta es una de esas de las que deberíais leer sí o sí alguna vez en vuestra vida.

Adaptación cinematográfica: