miércoles, 29 de abril de 2015

"Obsidian", de Jennifer L. Armentrout

2'5 - Leíble
Hablemos primero del cáncer de córnea que da la portada original americana y luego de la trama, por favor. ¡Qué cosa más fea! Es un mano a mano con una portada de Megan Maxwell. Y al pobre chiquillo le han puesto los ojos que parecen dos focos de discoteca. En serio, las portadas feas, ¿quién las diseña? Que tan difícil no es sacarse el título de diseñador gráfico y aprender algo durante el curso, joe.
Me imagino así al diseñador gráfico de esa portada (o a la diseñadora): todo alcohol y pura visión.
Bueno, hablemos de Obsidian, el primer libro de la Saga Lux. Si hiciese un resumen muy rápido sobre este libro, diría que es Crepúsculo con bombillas extraterrestres. En serio, es calcado. Cuando iba por la mitad del libro más o menos empecé a dudar de si eran imaginaciones mías y decidí buscar por Internet a ver si alguien tenía la misma impresión que yo. Resulta que no imagino cosas y que , que puede que sea una copia muy descarada de Crepúsculo. Por lo visto la autora es famosa por apuntarse a la moda juvenil que haya en ese momento en el mundo editorial y copiar la historia del libro más popular (cambiando nombres y eso para que no dé el cantazo). Tiene otra saga (Mestiza se llama el primer libro) que por lo visto es un copia y pega de Vampire Academy. Lo más gracioso de todo esto es que yo empecé a leerlo sin saber nada de esto, así que imaginaros cómo de descarada tiene que ser la copia para que me diese cuenta.
Yo me imagino así a Jennifer L. Armentrout en las librerías, buscando un nuevo éxito literario que plagiar.
Por supuesto, al copiar un libro con una protagonista Mary Sue la suya le ha salido igual (solo que dice más palabrotas; supongo que la autora no será mormona esta vez). Pero, claro, la suya mola más porque tiene un blog literario (JAJAJAJAJAJAJAJJA). Que no se ha notado (para nada) la forma sutil de vendernos la moto de "me siento identificada con ella porque yo también tengo un blog literario y el pandero grande de estar todo el día sentada leyendo; que guay es esta protagonista". Huele a campaña de marketing online a kilómetros. Y de bloguera la protagonista tiene bien poco tirando a nada (ya quisiera yo tardar cinco minutos en escribir una entrada, ja como ella).

Kat (juraría que ese es su nombre pero no estoy 100% segura, podría ser Bella Swan) llega nueva a un pueblo alejado de la mano de Dios en Estados Unidos, y resulta que va y tiene la enorme suerte de mudarse a la casa de al lado de un tío que está buenísimo. Pero que a ella le cae mal, ¿eh? Y que no le pone cachonda para nada ni sueña con tirárselo, que es un gilipollas.
Un sufrimiento que tiene la chiquilla... Porque, encima, su vecino es conocerla y, por alguna extraña razón que él no se sabe explicar,
deja de ponerse camisetas para ir por su casa y el jardín.
El vecino se llama Daemon y es gilipollas de verdad tiene una hermana, Alice Cullen Dee (super guapa también), la cual se muere por tener una mejor amiga del alma, y se arrima a Kat, claro, porque el resto del pueblo piensa que son raritos y no se juntan con ellos (no me creo ni de coña que gente tan guapa esté marginada en un pueblo tan mierder, de verdad). Por supuesto, no están solos y hay más extraterrestres (sino nos faltarían la mitad de la familia Cullen), unos trillizos: Rosalie Ash, Emmet Andrew y Jasper Adam.

Pues esta gente son extraterrestres y están refugiándose en nuestro planeta porque otros extraterrestres muy malos hechos de oscuridad los persiguen para robarles sus poderes megaguays de bombillas y matarlos. El gobierno de los EE.UU. lo sabe y los mantiene (y yo me meo de la risa porque el gobierno de los Estados Unidos los metería en Guantánamo en vez dejarlos ligarse a inocentes chicas americanas de bien). Y, por supuesto, Kat acaba metida en medio de esta guerra entre el bien y el mal súper épica.
Haymitch debería haber sido el vecino de Kat, no Daemon.
¿Y cuáles son esos superpoderes que tienen Daemon y cía? Pues, en principio, los mismos que Edward Cullen: brillar como una bola de discoteca. Según la protagonista es como mirar al sol (no sé cómo no se abrasa las corneas cada vez que lo mira en toda su plenitud, o al menos que se le quede la forma grabada en las retinas, como cuando miras una bombilla, que luego miras a cualquier lado y la ves y vas medio ciego por la vida, no sé si me explico). También hace que vuelen los árboles, haya terremotos, llueva cuando se cabrea y es parte del cuerpo de Médicos Sin Fronteras (sino nuestra protagonista moriría después de tanta hostia). Lo más gracioso es que, por lo visto, cuando usan sus poderes cerca de un humano, a éste/a se le queda un rastro encima (bombillas de Navidad) que atrae a los extraterrestres malvados. Vamos, la excusa perfecta para que Daemon esté pegado al culo gordo de Kat. Lo de gordo es un eufemismo. Cuando Kat se describe, nos dice que tiene unas caderas bastante generosas y un culo bastante amplio (que pierde la raya del culo de tanto leer y no hacer deporte, hablando en plata), pero con lo que yo me parto el ojete es con el capítulo final, donde se nos cuenta desde el punto de vista de Daemon cómo se conocen. Según él tiene unas piernas de infarto y está buenísima, es decir, Bella Kat es un ángel de Victoria's Secret y no lo sabe. Y yo:
Otra guapa que no lo sabe, ¡VENGA!
Sobre la trama no voy a comentar nada porque si habéis leído Crepúsculo, ya os habéis leído éste. Bueno, no. Voy a comentar el final. Esperad, primero me tengo que reír: JAJAJJAJAJJAJAJJAJAJJA. SPOILER Pues resulta que en medio de la batalla contra James el extraterrestre malote, Dee y Daemon están a punto de palmar pero Santa Kat acude a rescatarlos. Pasa una cosa la hostia de rara que ni la autora sabe describir (entran en sintonía los tres con sus energías o noséquémierda) y así es como Bella Kat los salva y Daemon le debe la vida y acepta su amor hacia ella (porque hasta ese momento se llevaban a matar, aunque se hubiesen liado; que sin tensión sexual no se venden libros). Toma ya. FIN SPOILER
Esta soy yo buscándole la coherencia al final, a los poderes, a los extraterrestres... En definitiva, a todo el libro.
El libro ha sido entretenido de leer y me hacía gracia a veces, no lo voy a negar. Es más, al principio me estaba gustando porque parecía que la protagonista iba a tener bastante mala leche (lo de que el tío la tenga es más normal, pa' hacerse el duro), y me empecé a emocionar. Luego todo se fue a la mierda con el tema de los extraterrestres sin ninguna base científica. Ahí me perdió. La pregunta ahora es, ¿voy a continuar leyendo esta saga? La respuesta es:
Que no, vamos. Y menos cuando son tropecientos libros con lo mismo.
[GIFs: 20 Reasons a Twentysomething Would Never Survive "The Hunger Games"]

domingo, 19 de abril de 2015

"After", de Anna Todd [#Mierdafter]

1'5 - ¡QUÉMALO!
A estas alturas, estaréis sorprendidos/as de que siga dándole bola a este libro. Lo sé. La fiebre de la lectura conjunta ya ha pasado, soy consciente de ello, pero es que acabé tan hasta el coño harta del libro que no me salía del alma hacer la reseña.
Mi cerebro después de leer "After".
After, para quien no lo sepa, es el primer libro (por llamarlo de alguna manera) de Anna Todd que ha salido de Wattpad Internet (donde tendría que haberse quedado) para hacerse papel y arruinar la vida de montones de adolescentes con ideas estúpidas sobre el amor romántico. Dicen por ahí que es un fanfic de One Direction porque el nick de la autora era @Imaginator1D, pero ya os digo yo que de 1D sólo aparece el pelo de Harry Styles. Yo más bien definiría la historia como el Cincuenta sombras de Grey para quinceañeras, así que ya podéis imaginaros la cantidad de mierda que hay dentro de esta historia. Es más, hay tanta que no sé ni por donde empezar.

Hablemos de Tessa, nuestra protagonista. ¿Cómo podría describir a Tessa? Había pensado en poner el gif de una monja del Opus Dei, pero éste la define mejor:
¡La vin, qué tía más estúpida! Si la conociese en la vida real sería mi archienemiga e intentaría hacerle la vida imposible para ver si se muda a la otra punta del mundo. Tessa es un cáncer, una protagonista de esas que te entran ganas de ahostiarla y de arrojar su cuerpo al mar de lo gilipollas que es. Os preguntaréis por qué tanto odio.

Tessa cada vez que Hardin la llama sexy.
Theresa esa una de esas personas que ve la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio, alguien cuya moral es tan alta que le da carta blanca para juzgar al resto del planeta y mirarlos por encima del hombro. ¿Llevas tatuajes o piercings? Das asco (tiene una puta obsesión con los tatuajes que no es ni normal). ¿Te tintas el pelo de colores fuera del rubio y el castaño? Das asco. ¿Eres una mujer libre que se acuesta con quien le da la gana? Eres una puta. ¿Eres un chico que se acuesta con quién le da la gana? Que putas son las que se acuestan contigo. ¿Me acabas de llamar sexy? Que lenguaje más obsceno usas. ¿Eres una persona controladora que juzga a todo el mundo por el físico como yo? Das asco (pero yo soy fantástica y no me entendéis). Y así podríamos seguir hasta el infinito. En serio, tiene para todo el mundo. Y lo peor de todo es que el libro está narrado en primera persona, es decir, que sólo leemos sus soplapolleces todo el rato (lo cual sólo significa una cosa: suicidios en masa).

El libro comienza con la llegada de Tessa a la universidad para disfrutar y amargarle a los demás su primer curso. Va con su madre (de la que Tessa es su viva imagen, aunque por lo visto no se da cuenta, o no quiere) y su novio, Noah, el cual tiene un año menos que ella y tiene que quedarse en el instituto un año más (que penica me da el chiquillo durante todo el libro, en serio). Nada más llegar empieza el drama porque la compañera de habitación de Tessa tiene el pelo tintado de rojo, viste de negro y tiene tatuajes.
¡Qué lleva tatuajes! ¡QUÉ LLEVA TATUAJES!
Este personaje es un florero en la historia. Sólo está ahí para cuando Mary Sue Tessa la necesita. A las pocas semanas ya tiene un novio y, mira tú que suerte, casi no aparece por el cuarto a no ser que tenga que hacer de estilista o hablar de cotilleos con la protagonista. También es la conexión entre Tessa y Hardin (a éste último le dio una copia de la llave de su habitación porque es su amigo y así puede entrar cuando quiera... ajá, ajá). Lo único bueno que tiene Steph (creo que se llamaba así) es que es simpática, todo lo contrario que Tessa.

A Tessa, Steph y su grupo de amigos de modernos/hipsters tatuados (porque son hipsters, no góticos como les llama Noah; más quisieran ser góticos esa panda de imbéciles) le provocan urticaria, pero eso no va a evitar que se empiece a juntar con ellos ya que no tiene amigos en la universidad (a parte de Landon, otro pijo como ella). Lo más gracioso de todo esto es que Tessa en su instituto era super popular, tanto que fue reina del baile (JAJAJAJJAJJAJA), pero no tenía ningún amigo a parte de su novio (todo muy Mary Sue). Y en la universidad activa el modo antisocial y no se relaciona con nadie (a parte de Hardin y cía, me refiero).  Pero lo mejor de Tessa para mí es que, ¡de mayor quiere trabajar en una editorial en Seattle!
¿Os suena de algo, eh, eh, eh?
Y, ojo cuida'o, que ahí no se acaban los paralelismos. Tessa es estudiante de Filología Literatura Inglesa; sacó notazas en el instituto para poder entrar en la carrera y luego irse al paro (Estados Unidos es el país con más filólogos ingleses y esa es la carrera con más paro; en España no sé cómo andará la cosa porque todas las carreras llevan al paro). Y vive en el estado de Washington (donde están Seattle y Forks). Y se enamora de un gilipollas que justifica su crueldad con traumas infantiles: Grey Hardin.
Beyoncé se ríe por no llorar.
Hardin. ¡UF, HARDIN! Al principio parece que tiene más cabeza que la protagonista, pero luego resulta ser un jodido psicópata. Hardin es inglés (como Harry Styles), está todo el puto día tocándose el pelo (no entiendo cómo mierda huele a menta todo el rato si tiene que tener el pelo lleno de grasa), y tiene una tienda de camisetas en el maletero de su coche. Según él, nunca sabes cuando te va a hacer falta una para que tu novia se limpie el pepe.
Harry Styles haciendo de Hardin.

El trauma de Hardin es que cuando era pequeño, su padre era alcohólico. Una noche se peleó con unos tíos en un pub y estos fueron a su casa y le pegaron una paliza a su mujer (o la violaban, no lo recuerdo bien). Hardin no pudo hacer nada porque era un moco y le podían. Desde entonces tiene pesadillas con eso todas las noches. Lo más gracioso de todo esto (en verdad, son varias cosas) es que el padre de Hardin ahora es DECANO de la WCU, la universidad en la que estudian Tessa y Hardin. Se divorció, se reinsertó en la sociedad y encontró una típica ama de casa americana de los años '50 (de esas que cocinan en el horno y tienen un invernadero en el que se pasan el día) que le ha llevado por el camino del bien y ahora está medio forrado. Mientras, su ex-mujer se come los mocos en un apartamento de mierda en Londres.

Aún así, lo mejor de todo es que Hardin al principio dice que no bebe alcohol para no seguir el ejemplo de su padre, pero cada vez que se cabrea lo soluciona metiéndose una botella de whisky/vodka/alcohol de farmacia entre pecho y espalda. Eso y rompiendo cosas e insultando a todo el que osa preocuparse por él (Tessa mayormente). Mi momento favorito es cuando ambos están en una heladería tan ricamente y aparece un padre de Hardin salvaje que invita a Tessa a la boda. Y ésta, como buena metomentodo que es, acepta. Hardin se pilla un rebote de mil demonios y se pone a darle patadas a una silla de la heladería. Y yo descojonada porque no paraba de imaginarme al poli bueno/poli malo de La Lego Película (¡es que tienen tantas cosas en común!, parecen primos-hermanos):
Para Tessa todo esto son nimiedades, claro. Ella sólo se fija en que Hardin lee clásicos, que le pone burra y que su libro favorito es Cumbres Borrascosas (JAJAJAJAJAJJAJAJJA, seguro que sí). Aunque, claro, al principio se odian. Él a ella porque le parece una monja de clausura (lo es, no os engañéis, Tessa parece una mojigata recién salida de una secta), y ella a él porque va lleno de tatuajes y es gilipollas (que también lo es). ¿Pero creéis que esto es impedimento para que se amen desde el minuto uno? Nah. Si que Tessa tenga novio no le impide liarse con Hardin, menos otras nimiedades como esas. Que esa es otra, los pedazos de cuernos que Tessa le pone a su novio. Que a mí en verdad no me molesta (allá cada uno con su conciencia), lo que me jode es que luego la protagonista llama puta a todas las mujeres que disfrutan de su sexualidad sin ataduras (sin estar metidas en ninguna relación, como ELLA) y que ella se comporte con esa falta de respeto hacia su novio pues está muy bien, porque ella es Santa Tessa, un modelo a seguir. Lo mejor de todo esto es que la culpa de que le ponga los cuernos a Noah (según ella), ¡ES DE HARDIN! ¡TÓCATE LA POLLA!
¿¡Para qué te ha dado tu puto dios un cerebro!? Porque parece que para pensar por ti misma NO.
Algo que me ENCANTA de este libro es cómo la autora compara el amor de sus protagonistas con el de libros como Orgullo y prejuicio, Cumbres borrascosas, Jane Eyre y todo el que se ponga por delante (y de paso te los destripa). No sabéis como odio esta puta moda, es que me mata, ¡DIOS! ¿Cómo se va a comparar tu historia de mierda, tu relación tóxica, con un novelón como Orgullo y prejuicio? ¿De qué coño vas, Anna Todd? Tus personajes son gilipollas, estereotipos estúpidos, dan cáncer y son radiactivos; Lizzie y Darcy son personajes con dos dedos de frente.
Mi alma quería matar a alguien cada vez que leía esas comparaciones.
Otra cosa que me hizo un montón de gracia y amé cada vez más (no) es el trabajo de Tessa. La muchacha tiene que buscarse unas prácticas porque vive de becas y préstamos del banco, y Hardin/el padre de Hardin (no recuerdo cuál de los dos fue) le consiguen una entrevista en una editorial de un amigo suyo. A partir de ese momento empieza la ciencia ficción. Tessa consigue el trabajo contestando a preguntas tan interesantes como cuál es tu libro favorito (es más, juraría que no había más preguntas). Entra como becaria pero me da la impresión de que Anna Todd no sabe qué coño es ser un becario. Le dan un despacho para ella sola (JAAJAJAJAJAJA) y su trabajo es leer manuscritos para decidir si son buenos o no y pasárselos al jefe luego (y todos los libros son buenísimos, claro). Por supuesto, cambia de forma de vestir, porque, claro, ahora es mayor y tiene un trabajo de persona mayor, y toma muchos cafés para llevar, y pasa de ser una monja a la protagonista de Sexo en Nueva York. Yo por dentro me meaba de la risa con estas escenas.

Pero lo mejor no es el trabajo de Barbie que consigue Tessa, no. Lo mejor es que Hardin (que también está estudiando una carrera, en segundo creo) TRABAJABA antes en esa editorial. No de becario, ¡de editor! ¡Y era el mejor! ¡Y se fue a la competencia porque le pagaban más dinero! ¿PERO.QUÉ.MIERDA.ME.ESTÁS.CONTANDO.ANNA.TODD? ¿Cómo cojones va a ser un estudiante de 2º de Filología Inglesa editor de una editorial? ¿De dónde coño saca Hardin el tiempo para trabajar si se pasa el día acosando a Tessa y controlándole la vida? Yo es que alucinaba. Joder, ya que se ponía a inventar, pues podría haber dicho que Hardin es el único poseedor de un poni volador en todo el planeta Tierra, total, muy desencaminada no iba a ir.
No sabéis la paciencia que me ha hecho falta para leer ESTO (me da asco llamarlo libro).
El único punto positivo que le encontré al libro fue el sexo. Bueno, en verdad no, sólo algunas partes ya que esta novela cumple todos los puntos machistas de mujer virgen + hombre experimentado que le descubre su cuerpo porque ella no es capaz de investigar sola y necesita un HOMBRE que le muestre cómo funciona su cuerpo, que ella es tonta y no sabe sola (regado todo con un montón de comentarios del tipo "como me pones, nena" y demás). Al menos esta vez, el sexo es algo gradual, no un aquí te pillo, aquí te mato mientras la muchacha se retuerce en un orgasmo (o en varios) porque perder la virginidad no suele doler. A Tessa le duele perder la virginidad, y eso casi hizo que yo me emocionase porque, como ya he dicho, en todos (pero TODOS, ¿eh?) los libros de romántica que he leído, a ninguna mujer le duele. A mí eso siempre me ha parecido la hostia de raro porque si haces encuestas entre tus amigas te das cuentas de que suele ser al revés. Ésta ha sido la única razón para que el libro no tenga la nota más baja que Cincuenta sombras de Grey (eso y que la protagonista no dice uau cada dos por tres).

Y ahora hablemos del final. SPOILER Me parto. Es tan 10 cosas que odio de ti, sólo que la protagonista es una misógina de mierda y hace un drama (a ver, también es normal, el otro guardó las sábanas con la sangre de haber perdido la virginidad, ¡por dios!). Y, bueno, su relación es menos sana y un largo etcétera. Si nos ponemos a comparar nos podemos morir aquí escribiendo. ~
Después de que se vayan a vivir juntos contra la opinión de todo el mundo (porque es que Tessa tiene mucha prisa por ser mayor de golpe y porrazo), se descubre el pastel de que Hardin sólo quería tirársela porque había hecho una apuesta con sus amigos. Hardin, por supuesto, se ha enamorado de ella pero es demasiado tarde y Tessa le deja con todo el drama del mundo. ~ 
Para nuestra desgracia, Tessa no lo mata (que sería lo que cualquier persona cuerda haría).
~ Pero, nah, todos tranquilos, que quedan otros tres libros en los que andarán como el perro y el gato, volverán y lo dejarán un millón de veces hasta que se casen al final, ya veréis. FIN SPOILER

Resumiendo (porque porque podría comentar un millón de cosas más, pero es que quiero acabar la reseña de una vez), este libro es un cáncer para la sociedad y para la juventud en particular. La gente que se lo lee y piensa que estos dos son un ejemplo a seguir tiene menos luces que un candil apagado, de verdad. No compréis esta mierda, por favor, no animéis a las editoriales a publicar esta clase de historia misóginas y machistas que perpetúan un ideal del amor romántico equivocado. La fuerza del amor no cambia a la gente. Él no va a dejar de ser un celoso de mierda por ti. Él no va a dejar de beber por ti. El poder de tu amor no cura pesadillas (el de Tessa sí porque tiene superpoderes). Si él no te quiere, no tienes que humillarte para estar con él y conseguir su aprobación. Hay más personas en el mundo. No existen las medias naranjas predestinadas a estar juntos.
Estáis en todo vuestro derecho en que os gusten las historias mierder, por supuesto, pero no confundáis esta mierda con la realidad. No aspiréis a esto en la vida.

Aplicación (para smartphones y tabletas)

Para vivir una experiencia 3D, decía el anuncio (me meo yo en la experiencia 3D). Como organizadora de la lectura conjunta, decidí darlo todo y me descargué la aplicación, total, pesaba poco y era un incentivo para seguir leyendo ya que la trama me importaba una mierda. La mayoría eran fotos mierder con los dos actores que hacían de Tessa y Hardin (he reconocer que el chico es guapo), o vídeos en los que recreaban escenas super importantes del libro (como Tessa cruzándole la cara a Hardin), o audios (con citas) que hacían que mi oído interno pillase el ébola cada vez que los escuchaba.

Pero no todo era malo. Se ve que Planeta quiere resarcirse con el mundo editorial por propagar esta plaga cancerígena, así que en las preguntas 32 y 36 te regala la versión digital de los libros Cumbres borrascosas y Jane Eyre (previamente destripados en su libro).

También te da una receta para hacer magdalenas y otra para pollo a la florentina, pero eso lo podéis encontrar en Internet. ¡Ah! Y un descuento del 25% (AFTERPLANETApara que te compres un conjunto de encaje rosa de PROMISE, para que te sientas como la protagonista (¿maltratada?). Lo malo es que hay que comprarlo directamente desde la aplicación (yo no lo encuentro en la web de Promise, vamos).

Adaptación cinematográfica

Oh, sí. Habrá película de esta mierda (es lo primero que te dicen antes de empezar el libro). Hago palmas con las orejas de la emoción. No les parece suficiente expandir este cáncer en el mundo literario, metámoslo también en el mundo del cine, que Antena3 tiene faltica de pelis malas para sus tardes.

P.D. Anna Todd está preparando una pre-secuela llamada Before sobre el pavisoso de Noah, el ex de Tessa (muero por leerla, ¿vosotros no?), y una historia sobre la comunidad LGTB llamada Free. Supongo que irá sobre homosexuales del Opus, para seguir la estela de Tessa (y ni un personaje de otra raza mundial, por supuesto, white powah!).

martes, 7 de abril de 2015

Acosador sexual en el autobús

Tenía pensado publicar antes una entrada sobre After Obsidian (que me lo leí en vacaciones), pero creo que esto es más importante. Estuve barajando la posibilidad de mandar una carta al periódico de mi ciudad pero sé de qué pie político cojean (y lo machistas de los huevos que pueden ser a veces) y no sé si me la publicarían. Luego me recordé que tengo un blog donde publico lo que me da la gana, así que aquí que va.

Ayer (lunes) tenía que coger el último autobús de Málaga a Granada (el de las 21:30). Se supone que el recorrido del autobús era de Málaga (o Algeciras, no estoy 100% segura) a Barcelona parando en Granada, Velez Rubio, Benidorm, Alicante, Valencia y Tarragona.  Alsa, como SIEMPRE (otro día puedo hacer una entrada en la que rajo de Alsa y de cómo se pasan por el forro de los cojones las reclamaciones de sus clientes, y os podéis unir a mí, que es gratis) puso un autobús adicional sólo Dios sabe porqué, separando la gente que iba a Cataluña de la de Valencia. Ni idea de porqué, en serio, porque el de Barcelona no iba lleno y el nuestro tampoco. El caso es que los que íbamos a Granada (destino final Valencia) teníamos que montarnos en el bus de la compañía subcontratada por Alsa. Y, como SIEMPRE, Alsa te vende por su página web la plaza que tú quieras pero luego hacen lo que les sale de la punta del nabo. ¿Y qué pasó? Que la gente tenía repetidas las plazas. Un drama.
La gente peleándose por los asientos como si se les fuese la vida en ello, coño.
Cuando yo me monté, había un par de personas diciendo que había gente en su sitio y tal (en mi plaza, la 19, había un chico ya sentado). Empezó un follón de gente levantándose y gente entrando, y yo expliqué que Alsa suele hace esto, y que mejor no nos peleásemos por las plazas y nos fuésemos al final que había muchos asientos libres. Me cago en mi yo pasado. En la última fila se sentó una chica de unos dieciocho/diecinueve años y un señor de unos cuarenta años (un gordo gilipollas, perdón, me dejo llevar) que estaba sentado pero una señora le había echado de su sitio. Yo me senté en la penúltima fila y al otro lado del pasillo había dos chicos jóvenes. En la fila de delante había una chica joven también. Hablé un poco con la chica y el hombre de la última fila, rajando de Alsa y de lo ineptos que son. Luego empezaron con las preguntas más personales y desconecté, me puse los cascos y a otra cosa mariposa.

Cuando llevábamos algo así como media hora larga de viaje, la chica de detrás apareció en el pasillo y me preguntó que si se podía sentar a mi lado. Le dije que sí y quité mis cosas mirando hacia atrás. Vi que el hombre estaba tumbado cual largo era y le pregunté si le había echado él al ponerle los pies en el asiento o algo. Me dijo que no, que le había dicho algo muy raro. Me quedé pillada y le pregunté lo que le había dicho. Me ha dicho que me iba a meter mano, me contestó.

No sabéis lo muertísima que me quedé en ese momento. No fui capas de preguntarle nada más hasta cinco minutos después. Me contó que no le había llegado a hacer nada porque en cuanto le dijo eso, ella se levantó y se cambió de sitio, pero que mientras hablaban había estado mirando todo el rato, como vigilando para ver si alguien los veía o escuchaba (y, claro, todo el autobús iba a su puta bola). Le pregunté que si quería que fuese a decírselo al conductor, que si quería llamar a la policía, pero no quiso. No sé si por vergüenza o porque nadie la fuese a creer. Le pregunté si alguien iba a recogerla y me dijo que sí, su padre. El resto del viaje hablamos un poco y yo vigilaba al desgraciado a través del reflejo en el cristal.

Cuando llegamos a Granada, le pedí que bajase delante de mí, para interponerme entre el hombre y ella, y al coger las maletas la acompañé a hablar con el conductor, aunque no sé lo que hablaron porque no oí nada. Nos despedimos pero vi que seguía sola, mientras que yo estaba con mis padres. Les conté lo que había pasado y mi padre me preguntó que donde estaba ese malnacido para partirle la cara. Yo no sabía si se había bajado o si continuaba hasta Valencia (sólo sabía que era de Málaga), así que no podíamos hacer nada. Me acerqué con mi madre hasta la chica pero vimos que salía fuera y se montaba en un coche con quien supongo que sería su padre.

No sabéis lo indignada que estoy y la de hostias que le habría dado a ese tío si no fuese porque me podía (y porque me podría denunciar él a mí). Lo peor es que los policías que suele haber en la estación, ¡ni siquiera estaban a esa hora! ¿Y si yo no hubiese estado? ¿Y si no la hubiesen podido recoger? ¿Y si el hombre la hubiese seguido? ¿Y si ella hubiese querido denunciar? ¡Joder, dónde coño estaban! Que no hablamos de que le roben la maleta, sino de que le hagan pasar un mal rato simple y llanamente por ser MUJER, porque el gilipollas se creía con alguna especie de derecho supremo sobre su cuerpo, porque vivimos en una sociedad machista donde esto, señores míos, que te acose un gilipollas y te meta mano sin tu permiso es LO NORMAL. Encima las mujeres no lo contamos por miedo/vergüenza, porque en las violaciones a las mujeres se nos considera unas putas calientabraguetas y no las víctimas de una violencia gratuita por el simple hecho de nacer con VAGINA. Luego tenemos que aguantar gilipolleces como los machistas que dicen que no es para tanto, que todas somos unas mentirosas y unas putas, o esos que dicen que la violencia de género no existe. Qué asco de sociedad y de gente gilipollas, por Dios. Qué asco de tíos que se creen que tú y tu cuerpo les debéis algo simplemente porque ellos han nacido con pene. ¡Qué asco de acosadores!